Es el punto clave para garantizar resultados óptimos. Una vez se establecen las proporciones ideales de armonía facial, se hacen las mediciones con radiografías, tomografías, fotografías y vídeos; después se realizan los cambios planificados en el laboratorio y en el ordenador con un software específico y unos biomodelos impresos en 3D donde se crean las férulas quirúrgicas. El ortodoncista dejará en los brackets unos pequeños “ganchitos” que servirán para colocar elásticos en la cirugía y en algunos casos también estarán después de la misma durante algunas semanas.

