Dr. Joel Joshi Otero · Cirugía Maxilofacial · Hospital Recoletas Virgen del Manzano, Burgos
No todas las muelas del juicio hay que quitarlas. Hay que extraer las que dan problemas o los van a dar con bastante probabilidad: infecciones repetidas de la encía, caries en la propia muela o en la de delante, quistes o dolor que no cede. Las que están bien colocadas, sanas y se pueden limpiar pueden quedarse, con revisiones. La decisión se toma caso por caso con una exploración y una radiografía, y en los casos cercanos al nervio, con un TAC dental. En este artículo explico cómo decidimos, cómo es la intervención en Burgos y qué recuperación se puede esperar.
¿Hay que quitar siempre las muelas del juicio?
La respuesta corta es no. Durante años se recomendó extraerlas «por si acaso», pero la evidencia que apoya quitar muelas que no dan síntomas ni muestran lesiones es limitada. Una evaluación del sistema sanitario británico (Hounsome y colaboradores, 2020) revisó los estudios disponibles y concluyó que la extracción preventiva puede tener sentido en algunos casos a largo plazo, pero que la calidad de los datos es baja y que, si no hay patología, una opción razonable es vigilar.
En la consulta esto se traduce en tres grupos:
- Muela sana, erupcionada y accesible al cepillo: se puede conservar y revisar.
- Muela parcialmente cubierta por la encía, con episodios de inflamación o caries incipiente: suele ser mejor extraerla antes de que el problema se repita o afecte al segundo molar.
- Muela incluida con quiste, reabsorción de la raíz vecina o dolor persistente: hay indicación clara de cirugía.
Un error habitual es pensar que una muela que «no molesta» está necesariamente sana. Muchas muelas del juicio incluidas no duelen hasta que la caries o la infección ya han avanzado. Por eso merece la pena valorarlas con una radiografía aunque no haya síntomas.
¿Qué señales indican que hay que extraerlas?
Las más frecuentes en consulta son:
- Pericoronaritis: inflamación de la encía que cubre la muela, con dolor al tragar, mal sabor y a veces fiebre. Si se repite, la extracción suele ser la solución definitiva.
- Caries en la muela o en el segundo molar. La muela del juicio inclinada hacia delante crea un hueco imposible de limpiar y acaba dañando a su vecina, que sí es una pieza importante.
- Dolor o presión en la zona, sobre todo al masticar.
- Quistes o imágenes anómalas en la radiografía.
- Motivos ortodóncicos o protésicos, cuando el ortodoncista o el dentista lo solicitan dentro de un plan de tratamiento.
El apiñamiento de los dientes de delante se ha atribuido tradicionalmente a las muelas del juicio, pero la relación no está demostrada de forma consistente, así que por sí solo no es un motivo suficiente.
¿Cómo se planifica la cirugía?
Con una exploración y una radiografía panorámica basta para la mayoría de los casos. Cuando la muela inferior está cerca del nervio dentario, el que da sensibilidad al labio y al mentón, pedimos un TAC dental de baja dosis (CBCT). Un estudio con más de 10.000 muelas inferiores encontró que, en el TAC, cerca del 61 % de las raíces contactaban realmente con el nervio (Kim y colaboradores, 2021), algo que la radiografía plana no siempre deja claro. Varias revisiones coinciden en que el TAC mejora la valoración del riesgo antes de operar (Raj y colaboradores, 2025).

Con esa información decidimos la técnica: extracción completa, o en los casos de mayor riesgo para el nervio, una coronectomía, que consiste en retirar la corona y dejar las raíces en su sitio de forma controlada. Un metaanálisis de 42 estudios mostró que la coronectomía reduce de forma importante el riesgo de lesión del nervio en estos casos, a cambio de una mayor probabilidad de necesitar una segunda intervención (Bachesk y colaboradores, 2023).
¿Cómo es la intervención?
La extracción de una muela del juicio incluida dura habitualmente entre 20 y 45 minutos por muela. En nuestra consulta, más del 95 % de estas cirugías las realizamos en quirófano del hospital con sedación consciente a cargo de un anestesista, además de la anestesia local. Es una de las diferencias que más valoran los pacientes: están relajados desde el primer momento, la mayoría no recuerda nada de la intervención, no oyen el instrumental ni notan la presión de las maniobras, y se van a casa el mismo día. La sedación permite además resolver las cuatro muelas en una sola sesión sin que la experiencia sea desagradable, algo que con anestesia local sola suele hacerse en varias citas.

Los pasos son siempre parecidos: una pequeña incisión en la encía, retirada del hueso que cubre la muela si es necesario, división de la muela en fragmentos para sacarla con menos fuerza, limpieza del alveolo y sutura. Operar en un entorno hospitalario permite resolver con seguridad los casos complejos y atender a pacientes con enfermedades de base o que toman anticoagulantes.
¿Cuánto tarda la recuperación?
Los primeros tres o cuatro días son los más molestos. Un estudio europeo multicéntrico con 412 pacientes registró una media de 3,6 días de dolor, 3,6 días de hinchazón y 2,1 días de baja (Starch-Jensen y colaboradores, 2023). En ese mismo estudio el 92 % de los pacientes quedó satisfecho con el tratamiento, aunque uno de cada cinco reconoció que el postoperatorio fue peor de lo que esperaba. Es bueno saberlo de antemano: la calidad de vida baja de forma clara durante los primeros cinco días y suele volver a la normalidad hacia el sexto o séptimo (McGrath y colaboradores, 2003).
Lo que de verdad ayuda, según las revisiones disponibles (Cho y colaboradores, 2017):
- Analgesia pautada con paracetamol e ibuprofeno, no «a demanda» cuando ya duele.
- Frío local intermitente las primeras 48-72 horas.
- Enjuagues de clorhexidina, que reducen el riesgo de alveolitis.
- Dieta blanda y fría, dormir con la cabeza algo elevada, no fumar y no hacer esfuerzos los primeros días.
Los antibióticos y los corticoides no son necesarios en todos los casos; se reservan para situaciones concretas que valoramos en cada paciente.
¿Qué riesgos tiene?
Los más frecuentes son leves y pasajeros: hinchazón, dificultad para abrir la boca y pequeños sangrados. La alveolitis (dolor intenso a los 3-4 días por pérdida del coágulo) ocurre en una minoría de pacientes y se trata en consulta.
La complicación que más preocupa es la alteración de la sensibilidad del labio y el mentón por afectación del nervio dentario inferior. Una revisión de más de 44.000 extracciones cifró la alteración temporal en torno al 1,2 % y la permanente en torno al 0,28 % (Kang y colaboradores, 2020). La mayoría de las alteraciones temporales se recuperan en los primeros meses, y la recuperación es más rápida en pacientes jóvenes (Queral-Godoy y colaboradores, 2005). Los factores que elevan el riesgo son conocidos: muela muy profunda, contacto con el canal del nervio, edad por encima de los 25 años y la experiencia de quien opera. Por eso insistimos en el TAC y en la coronectomía cuando el riesgo es alto.
¿Por qué operarse con un cirujano maxilofacial?
Las muelas del juicio sencillas las extrae bien cualquier dentista con experiencia. Los casos que llegan a cirugía maxilofacial suelen ser los otros: muelas profundas, horizontales, pegadas al nervio o al seno maxilar, pacientes con enfermedades que requieren precauciones, o personas que prefieren resolver las cuatro muelas en una sola sesión con sedación. En esos casos cuentan la formación quirúrgica, la planificación con TAC y el quirófano hospitalario con anestesista, que es lo que hace posible operar con sedación de forma rutinaria y segura.
Conclusión
Las muelas del juicio se extraen cuando dan problemas o es previsible que los den, no por norma. La decisión se apoya en la exploración y en la radiografía, y en los casos cercanos al nervio, en un TAC que permite elegir la técnica más segura. La recuperación ocupa entre tres y cinco días de molestias controlables con una pauta sencilla. Si tienes molestias repetidas en la zona de las muelas del juicio o te han dicho que una está incluida, lo recomendable es valorarla antes de que afecte al diente de al lado. Puedes pedir cita en el Hospital Recoletas Virgen del Manzano de Burgos en el 947 10 51 69.
Referencias
1. Hounsome J, et al. Prophylactic removal of impacted mandibular third molars: a systematic review and economic evaluation. Health Technology Assessment. 2020. DOI: 10.3310/hta24300
2. Kim H, et al. Anatomical risk factors of inferior alveolar nerve injury association with surgical extraction of mandibular third molar in Korean population. Applied Sciences. 2021. DOI: 10.3390/app11020816
3. Raj K, et al. Anatomical risk factors associated with inferior alveolar nerve injury during third molar surgery: a systematic review. Journal of Maxillofacial and Oral Surgery. 2025. DOI: 10.1007/s12663-025-02582-5
4. Bachesk A, et al. Benefits of coronectomy in lower third molar surgery: a systematic review and meta-analysis. Journal of Oral and Maxillofacial Surgery. 2023. DOI: 10.1016/j.joms.2023.09.024
5. Starch-Jensen T, et al. Patient’s perception of recovery following surgical removal of mandibular third molars. A prospective European multi-center study. Journal of Cranio-Maxillo-Facial Surgery. 2023. DOI: 10.1016/j.jcms.2023.09.018
6. McGrath C, et al. Changes in life quality following third molar surgery: the immediate postoperative period. British Dental Journal. 2003. DOI: 10.1038/sj.bdj.4809930
7. Cho H, et al. Postoperative interventions to reduce inflammatory complications after third molar surgery: review of the current evidence. Australian Dental Journal. 2017. DOI: 10.1111/adj.12526
8. Kang F, et al. Determining the risk relationship associated with inferior alveolar nerve injury following removal of mandibular third molar teeth: a systematic review. Journal of Stomatology, Oral and Maxillofacial Surgery. 2020. DOI: 10.1016/j.jormas.2019.06.010
9. Queral-Godoy E, et al. Incidence and evolution of inferior alveolar nerve lesions following lower third molar extraction. Oral Surgery, Oral Medicine, Oral Pathology, Oral Radiology, and Endodontics. 2005. DOI: 10.1016/j.tripleo.2004.06.001
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la valoración individual en consulta.



