Dr. Joel Joshi Otero · Cirugía Maxilofacial · Hospital Recoletas Virgen del Manzano, Burgos
Sí, en muchos casos se pueden colocar implantes en un seno maxilar sin hueso suficiente y con tabiques en su interior. Lo que cambia es la planificación. Los tabiques, que en el lenguaje técnico llamamos septos, son paredes de hueso dentro del seno que complican la elevación de seno y aumentan el riesgo de romper la membrana que lo recubre. Si se detectan antes de operar y se planifica dónde va cada implante, la cirugía es predecible. En este artículo explico qué son los septos, cómo se clasifican, por qué importan y cómo lo planificamos en un caso real con navegación dinámica.
En el vídeo digo «medial» por un lapsus: el implante va en posición lateral, como se explica más abajo.
¿Qué son los tabiques o septos del seno maxilar?
Son láminas de hueso que se levantan desde el suelo o las paredes del seno maxilar y lo dividen parcialmente en compartimentos. Su forma recuerda a un arco gótico invertido. En la mayoría de los casos no dan ningún síntoma y el paciente no sabe que los tiene. Se vuelven importantes cuando hace falta una elevación del seno maxilar para colocar implantes en el maxilar superior posterior, porque la membrana que hay que despegar del hueso (la membrana de Schneider) se pliega sobre el septo y es más fácil que se rompa en ese punto.
¿Son frecuentes?
Bastante más de lo que se suele pensar. Un metaanálisis de 62 estudios con más de 22.000 senos estudiados con TAC encontró septos en aproximadamente uno de cada tres senos (33 %) y en cuatro de cada diez pacientes (41 %) [1]. Son más habituales en la zona media del seno, que coincide con la de los molares, justo donde más se colocan implantes tras una elevación.
¿Cómo se clasifican?
Hay varias clasificaciones. En la consulta usamos la de Irinakis, que ordena los septos según su orientación, porque es la que más cambia la técnica quirúrgica [2]:
- Grado I · bucopalatino: el septo cruza el seno desde la cara de la mejilla hacia el paladar. Es el más frecuente; en la serie de Irinakis supuso el 71 % de los septos que interferían con la cirugía [2].
- Grado II · anteroposterior: el septo recorre el seno de delante hacia atrás.
- Grado III · horizontal: el septo es paralelo al suelo del seno. Es muy poco frecuente.
- Grado IV: combinación de los anteriores.

¿Por qué importan si necesito una elevación de seno?
Porque aumentan el riesgo de perforar la membrana de Schneider, que es la complicación más frecuente de esta cirugía. En un metaanálisis de 2024, la membrana se perforó en el 40 % de las elevaciones con septos frente al 12 % sin ellos, aunque los autores advierten que la calidad de la evidencia es baja [3]. Otro metaanálisis, publicado en 2026 con 26 estudios, sitúa la perforación en torno a una de cada cinco elevaciones y confirma los septos y el tabaco como los dos factores asociados a más riesgo [4].

Hay un matiz tranquilizador: cuando una perforación se detecta y se repara durante la cirugía, la supervivencia de los implantes es prácticamente la misma. En una revisión de 2024, fue del 97,1 % con la membrana reparada frente al 97,7 % sin perforación [5]. Por eso el objetivo no es evitar la cirugía, sino anticiparse: saber dónde está el septo, diseñar la ventana de acceso y el orden de despegamiento, y decidir dónde colocar cada implante.
¿Cómo se sabe si tengo tabiques en el seno?
Con un TAC de haz cónico (CBCT). La radiografía panorámica no es suficiente: en un metaanálisis, el diagnóstico de septos con panorámica fue erróneo en el 29 % de los casos [6]. El TAC permite ver el septo en los tres planos del espacio, medir su altura y saber hacia dónde se orienta. Es el primer paso de cualquier planificación de implantes en el maxilar superior posterior.
¿Cómo lo planificamos en un caso real?
El caso del vídeo es un buen ejemplo. El paciente necesitaba tres implantes en el mismo cuadrante del maxilar superior, sin hueso suficiente bajo el seno. Al revisar el TAC vimos que el seno tenía dos septos:
- Un septo bucopalatino (grado I) que separaba el lugar del segundo implante del resto.
- Un segundo septo anteroposterior (grado II) por detrás.
La combinación de ambos encajaría en lo que la clasificación describe como grado IV. El plan fue colocar un implante a cada lado del septo bucopalatino y, en el otro compartimento, situar el implante lateral respecto al septo anteroposterior, visto en un corte coronal. Así ningún implante queda encima del septo y la membrana se despega con más control en cada compartimento.


¿Qué aporta la navegación dinámica en estos casos?
La navegación dinámica (en nuestro caso, el sistema X-Guide) funciona como un GPS quirúrgico: el plan hecho sobre el TAC se sigue en tiempo real en una pantalla mientras se fresa. Cuando hay septos, eso ayuda a respetar la posición planificada de cada implante a pocos milímetros de estructuras que no se ven directamente. No elimina el riesgo de perforación, que depende también de la técnica y de la anatomía de cada paciente, pero hace la cirugía más precisa y más previsible. Además, más del 95 % de nuestras cirugías se hacen con sedación consciente en el quirófano de Recoletas, sin necesidad de anestesia general.
Dudas frecuentes en la consulta
«Me dijeron que no tengo hueso para implantes arriba»
Es una de las frases que más oímos. Muchas veces sí hay solución: elevación de seno, implantes cortos u otras alternativas, que repaso en el artículo sobre implantes con poco hueso. Tener septos no suele ser un motivo para descartar el tratamiento, sino para planificarlo con más detalle.
«¿Tener tabiques significa que la cirugía saldrá mal?»
No. Significa que la cirugía es técnicamente más exigente y que el riesgo de algunas complicaciones es mayor. Por eso conviene que la haga un equipo acostumbrado a la elevación de seno y que se estudie el TAC antes de decidir la técnica.
«¿Influye que fume?»
Sí. El tabaco se asocia a más perforaciones de la membrana y a peor cicatrización [4]. Dejar de fumar antes y después de la cirugía es una de las medidas más útiles que puede tomar el paciente.
Conclusión
Los septos del seno maxilar son frecuentes, suelen pasar desapercibidos y cobran importancia cuando hace falta una elevación de seno para colocar implantes. Se diagnostican con TAC, se clasifican según su orientación y aumentan el riesgo de perforar la membrana, pero con una buena planificación y técnicas como la navegación dinámica el tratamiento suele ser posible y predecible. Si te han dicho que no tienes hueso en el maxilar superior, lo recomendable es valorar el caso con un TAC reciente antes de descartar los implantes.
Si quieres que estudiemos tu caso, puedes pedir cita en la consulta de implantes dentales en Burgos, en el Centro Médico Recoletas Virgen del Manzano, o escribir por WhatsApp al 691 58 07 43.
Referencias
1. Henriques I, et al. Prevalence of maxillary sinus septa: systematic review and meta-analysis. International Journal of Oral and Maxillofacial Surgery. 2021. DOI: 10.1016/j.ijom.2021.10.008
2. Irinakis T, et al. Complications during maxillary sinus augmentation associated with interfering septa: a new classification of septa. The Open Dentistry Journal. 2017. DOI: 10.2174/1874210601711010140
3. Yang BH, et al. Association between sinus septa and lateral wall thickness with risk of perforation during maxillary sinus lift surgery: a systematic review and meta-analysis. PLOS ONE. 2024. DOI: 10.1371/journal.pone.0308166
4. Liu Y, et al. Incidence and associated factors of Schneiderian membrane perforation in maxillary sinus floor elevation: a meta-analysis. International Dental Journal. 2026. DOI: 10.1016/j.identj.2026.109756
5. Egido-Moreno S, et al. Influence of Schneiderian membrane perforation on implant survival rate: systematic review and meta-analysis. Journal of Clinical Medicine. 2024. DOI: 10.3390/jcm13133751
6. Pommer B, et al. Prevalence, location and morphology of maxillary sinus septa: systematic review and meta-analysis. Journal of Clinical Periodontology. 2012. DOI: 10.1111/j.1600-051x.2012.01897.x
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la valoración individual en consulta.



